
Un compañero de trabajo me dijo "Todo está en venta".
Todo el mundo vende. "Se Vende" coche, casa, electrodomésticos, educación, mujeres, hombres, niños, y animales. También se vende amor, amistades e identidades.
Siguió explicándome que "toda persona que él había visto triunfar en la vida, tenía todo de por venta." Pero eso sí, "al precio adecuado. "
"¿El precio adecuado?" pensé yo. Así nos pasamos todo el día; vendiendo. Y no me refiero a tan solo vender por dinero. Yo vendo lo que pienso. Se lo digo a quien quiero de una manera persuasiva tan solo para convencer a quien sea de que tengo la razón o de que deben estar de acuerdo conmigo. Esto en mi opinión es venta de la más pura.
Hay gente que llama a esto de vender un arte al cual algunos somos buenos y otros no tan buenos. Y estoy de acuerdo. Ser buen vendedor es arte y requiere imaginación y picardía.
Recuerdo cuando me gradué de la Universidad de Winthrop y buscaba trabajo en Rock Hill. Un colega español que tenía me presentó a una señora latina que tenía una posición importante en un banco local y a lo mejor me podía ayudar a encontrar trabajo. Cuando entramos en su oficina, nos saludamos y me preguntó sobre mi. Miró mi curriculum y me preguntó si alguna vez había trabajado en ventas. "¿En ventas?" Le pregunté. En ese momento no buscaba trabajo en ventas. Me conformaba con un trabajo detrás del mostrador, pero aún así, necesitaba tener experiencia en ventas. Nunca me había pensado en trabajar en ventas, y en ese momento tampoco me parecía una opción atractiva:
Yo: "No señora, nunca he trabajado en ventas"
Señora: "Pero.... nunca has vendido nada?"
Yo: " No señora, nunca"
Señora: "Mire, tal vez le pueda ayudar, pero tiene que haber algo que haya vendido en su vida"
Yo pensando: " Y vuelve esta tía con las ventas"
Yo: "No señora, nunca he vendido nada".
Señora: Ni siquiera limonada cuando eras pequeño? Algo has tenido que vender.
Yo: "Bueno, lo que hago es que voy a casa y pienso un poco a ver si me acuerdo de algún momento en el que haya vendido algo. "
La señora no encontró ningún humor en mi respuesta y ahí practicamente acabó mi entrevista. Esa fue la última vez que hablé con ella. Ahí estaba yo graduado de la universidad con una carrera en empresariales sin una oportunidad de trabajar en este banco porque nunca vendí limonada cuando era un niño.
Bueno, pues ¡ a comprar todos! Lo necesites o no, vendedores buscarán motivos para hacerte pensar que lo que sea que se vende, es necesario. Poco a poco véo que mi propia mente encuentra razones para comprar. Comprar más y más. Y cuanto más compro, más trato de justificar mi compra a mí y a otros. Y ahí es justo cuando yo mismo empiezo a vender.
Todo el mundo vende. "Se Vende" coche, casa, electrodomésticos, educación, mujeres, hombres, niños, y animales. También se vende amor, amistades e identidades.
Siguió explicándome que "toda persona que él había visto triunfar en la vida, tenía todo de por venta." Pero eso sí, "al precio adecuado. "
"¿El precio adecuado?" pensé yo. Así nos pasamos todo el día; vendiendo. Y no me refiero a tan solo vender por dinero. Yo vendo lo que pienso. Se lo digo a quien quiero de una manera persuasiva tan solo para convencer a quien sea de que tengo la razón o de que deben estar de acuerdo conmigo. Esto en mi opinión es venta de la más pura.
Hay gente que llama a esto de vender un arte al cual algunos somos buenos y otros no tan buenos. Y estoy de acuerdo. Ser buen vendedor es arte y requiere imaginación y picardía.
Recuerdo cuando me gradué de la Universidad de Winthrop y buscaba trabajo en Rock Hill. Un colega español que tenía me presentó a una señora latina que tenía una posición importante en un banco local y a lo mejor me podía ayudar a encontrar trabajo. Cuando entramos en su oficina, nos saludamos y me preguntó sobre mi. Miró mi curriculum y me preguntó si alguna vez había trabajado en ventas. "¿En ventas?" Le pregunté. En ese momento no buscaba trabajo en ventas. Me conformaba con un trabajo detrás del mostrador, pero aún así, necesitaba tener experiencia en ventas. Nunca me había pensado en trabajar en ventas, y en ese momento tampoco me parecía una opción atractiva:
Yo: "No señora, nunca he trabajado en ventas"
Señora: "Pero.... nunca has vendido nada?"
Yo: " No señora, nunca"
Señora: "Mire, tal vez le pueda ayudar, pero tiene que haber algo que haya vendido en su vida"
Yo pensando: " Y vuelve esta tía con las ventas"
Yo: "No señora, nunca he vendido nada".
Señora: Ni siquiera limonada cuando eras pequeño? Algo has tenido que vender.
Yo: "Bueno, lo que hago es que voy a casa y pienso un poco a ver si me acuerdo de algún momento en el que haya vendido algo. "
La señora no encontró ningún humor en mi respuesta y ahí practicamente acabó mi entrevista. Esa fue la última vez que hablé con ella. Ahí estaba yo graduado de la universidad con una carrera en empresariales sin una oportunidad de trabajar en este banco porque nunca vendí limonada cuando era un niño.
Bueno, pues ¡ a comprar todos! Lo necesites o no, vendedores buscarán motivos para hacerte pensar que lo que sea que se vende, es necesario. Poco a poco véo que mi propia mente encuentra razones para comprar. Comprar más y más. Y cuanto más compro, más trato de justificar mi compra a mí y a otros. Y ahí es justo cuando yo mismo empiezo a vender.

1 comentario:
Me gusta la reflexión. Estamos envueltos en un mundo de consumismo donde como bien dices mas triunfan los que mas se mueven
Publicar un comentario